La lectura del rostro es una interpretación simbólica de los rasgos
faciales, las proporciones y las expresiones de una persona. A través de
esta observación se busca comprender aspectos del carácter, la forma de
relacionarse y ciertas tendencias emocionales.
Cada zona del rostro puede asociarse simbólicamente con diferentes áreas
de la experiencia personal, como la comunicación, la sensibilidad o la
capacidad de adaptación. La lectura se centra en el conjunto del rostro,
no en un rasgo aislado.
Esta interpretación no tiene fines médicos, psicológicos ni científicos.
Su propósito es ofrecer una herramienta de reflexión y autoconocimiento,
ayudando a observar la propia imagen desde una perspectiva simbólica.
El objetivo de la lectura del rostro es facilitar una mayor comprensión de
uno mismo y de cómo se expresa la identidad personal en el plano externo,
sin establecer juicios ni predicciones absolutas.
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